De como reír con vos, era tan natural.

viernes, diciembre 11

Ella y Ella

Agustín caminaba por las calles, entre los labios una canción pegadiza que había escuchado al pasar por una florería con la radio prendida, y aún con esa melodía compradora y pegajosa, no podía dejar de pensar en ella.
Las cosas no habían salido como él había planeado, para nada de hecho. Pero sin embargo, todo había salido bien.
O eso creía.

Había conocido a Valeria hacía tanto, y su sonrisa lo tenía desde ese día, encantado.
Hasta que algo los separó, y la conocía a ella.

Ella: Castaña, mediana estatura, ojos verdes completamente profundos y... Dueña de una mente complicada y cerrada a todo curioso interesado. Se había deshacido en encantos para lograr que ella le diera un solo beso. Un beso único que lo había vuelto loco, y que lo había llevado a hacer cosas aún más locas para conseguir que fuera a otra fiesta para poder volver a verla. Y le gustaba tanto.
Pero Valeria volvió.

Entonces, esa inocencia rubia lo atrajó nuevamente, y él se decidió por ella.
Pero jamás de los jamáses se olvidaría él de la mirada de Miel, de esos ojos profundos lastimados, curtidos y acuosos que no tenían palabras suficientes para expresarle todo el mal que él mismo le estaba haciendo.

No, jamás podría olvidarse de eso.
Ella no lo dejaría olvidar.

2 comentarios:

  1. Me gusto mucho la entrada, me gusta lo que escribis, y tenes mucho estilo.

    TE SIGO, OBVIO.

    un beso grande, nunca cambies :D

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Miel suele tachar la mayor parte de lo que escribe. ¡No hagas como ella y déjale un comentario por sus locas palabras! Ella promete no tachar las tuyas,