De como reír con vos, era tan natural.

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sábado, enero 1

y susurraste que el pasado, "sólo es como un día malo"


Empezar el año sonriendo, ese es un buen presagio, y con el vestido de satén azul que le caía por encima de las rodillas. ¿Quién dijo que año nuevo se pasa de blanco? Inundarse en pérfume y el rimel negro sobre los ojos verdes. Comer garrapiñada, mucha y cepillarse los dientes. Reír mucho, mucho y que el año nuevo se lleve todo lo malo lejos, y traiga lo bueno rápido y espontáneamente. Como el amor, la dicha y la felicidad. Miel se dejó el pelo en su rodete, y la bizarra noche se lo fue desatando y desarmando como sus problemas y preocupaciones. Todos cayeron junto con sus puntas florecidas, con lo rubia que se encontraba, y con el viento de verano que nunca viene mal. Y que el taxista las perdiera en una Buenos Aires llena de luces y más luces de automóviles yendo y viniendo, para encontrarse con que el destino no las iba a dejar pasarla mal. Subirse a autos extraños pero ¡ups, yo te conozco! Y finalmente caer a la fiesta como Cenicienta, tarde pero impactando a medio mundo. Y seguir riendo y darse cuenta de que realmente el camino que había elegido no le iba a ser fácil, que iba a tener que enfrentarse al mundo entero para cumplir su sueño. Que iba a costar, iba a tener que sacrificarse: por eso en ese momento dióse cuenta, que quería pasar el mejor verano de su vida, rebelarse y hacer todo aquello que la volvía loca y hace rato ya que no hacía y su alma le pedía a gritos esas dos cositas que la volvían loca: morderte y leer. En su biblioteca, la esperaban 21 libritos para leer en dos meses, vaya reto. Pero pensaba hacerlo y sentirse feliz. Y ¿morderte? Faltaban unos 24 días más para realizar aquello y sugiero te cuides, porque te va a dejar marca. Hace ya casi un mes que no se ven, y cuando lo hagan van a ser 1 mes y 21 días de no verse. De no sentir, de no reír natural, de no pelear. De soltar el rodete para que vos lo agarres. Y aún así, las sonrisas tontas volvieron con sólo escuchar tu voz, y reír y saber que Miel no podía esperarte más y que los días que restaran para verte le iban a ser eternos.

Feliz año muy agradecido a las 100 personitas que siguen a la loca de Miel y feliz, muy feliz año a todos. ¡Que el 2011 traiga todo lo que deseamos!

viernes, diciembre 24

que el Grinch los acompañe


Sentirlo tan lejos. Miel sentía que su Romeo estaba a más de mil kilómetros para abajo: desde su balcón ya ni siquiera podía divisarlo, entre los arbustos, las rocas sueltas, la tierra y nubes, e incluso (y por sobre todo) su miopía característica. No podía ni siquiera gritarle cuánto lo extrañaba para que él pudiera alquilar algún jet supersónico, o globo aereostático multicolor para venirla a buscar. Es que estar de vacaciones sin él, no valía tanto la pena: entonces como ya era rutina en ella, contaba días, días y más días. ¿Y qué tal pedirle a Papa Noel que se lo trajera? Que con un moñito rojo se lo trajera, y lo pusiera dormidito bajo el árbol navideño que ella todavía no había siquiera armado. Porque mudarse es tan (jodido, digo je) difícil. Que no la encontraran quejándose de tal situación sus padres, que era algo por lo cual "se estaban ocupando mucho". Ella sólo quería tranquilidad, paz, y a él. Extrañaba a sus amigas también, Agyness en Miami, Mora&Celeste en.. ¿dónde? Se aburría de nada, pero ese es típico sentimiento de verano, al no estar con tus amigos sentís que perdes el tiempo. O al menos Miel sentía eso: duplicado por sus padres, triplicado por sus amigas, y quintupliclado por él. Ayay Romeo, la habías malacostumbrado a veinticuatro horas diarias, al menos hablándole.
Y se viene el fin de año, y se viene Navidad.
Miel se desesperezó entre sábanas, calurosas, y sonrió ante sus sueños. Le habías pedido que te dijera cuando soñaba con vos, bueno, ayer lo hizo. Y fue tan real y tan lindo sentirte cerca. Y te extraña tanto tanto.
pd. feliz Navidad a todos!
pd2. Gracias por el premio a ( Por debajo de la piel ) (:

miércoles, diciembre 8

Miel dice:

Un año de completas locuras. De amores, flequillos locos, músicas descoordinadas, materias aprobadas, viajes de egresados, veranos alocados, inviernos voraces, viento al cabello salvaje. Mudanza y hermano, son sólo diecisiete años. Caminos de elefantes, macetas y Romeos. De vuelteros brasileros y otros chetos del barrio. San Isidro hello, chau Belgrano. Del amor del verano: de como reír con vos es tan natural y tan sano. Ay, te extraño tanto. Un mes para un viaje de relax total, olas, viento y Agyness por demás. Noches inolvidables, fotos que las condemoran, un cuaderno y un lapiz, mil y un libros para leer. Empezar la facultad, decir adiós a la juventud. Abrir los ojos a los sueños, seven days in sunny june. Vivir por las estaciones donde se firman videos, acordarme de tantas cosas, que mi diario va a explotar. Iaia, abuelo cual paloma, telefónos que deberían quedarse sin bateria antes. Amigas inseparables. Películas y microcines aún el colegio siempre vigente. Tengo que empacar.






Desde el puerto de Miel, que cambió durante todo 1 año.
¡Gracias a todos!

sábado, noviembre 20

let you put your hands on me, on my skin tight-jeans




¿Terminar? ¿Qué es terminar? ¿Empezar? Ay, que fasstidiosso.
Miel sonreía entre sábanas sabiendo que todo había terminado, y al mismo instante de pensarlo, la lágrima contenida en su ojo amenazó con salir. Aún así, aún el terminar, muchas cosas la molestaban. Y la preocupaban, aunque no siempre llorara (con vos no puedo llorar), que la física y la geografía, la facultad, su abuelo, sus amigas, la casa nueva, el dinero, el CAE, derecho real, las limitaciones del amor (¿límites al amor? Apa.), muchas cosas en una cabecita. Y aún así, podía seguir insistiendo, terca, para conseguir aquello que quería. Porque no es caprichosa, sólo muy determinada en conseguir lo que quiere ~vale decir, que el término "persistente", entonces, es mucho mejor para el caso~. Eran tiempos de cambio, de elegir cosas y dejar atrás otras. Y la pulsera de Soulmax era imposible de quitar. Dejar atrás momentos inolvidables, de playas verdes azuladas, de olas que arrasaban fogatas y de vientos que no podían apaciguar el calor. No quería olvidar el hecho de que una fiesta fuera suya, sólo suya, y que la gente se corriera mientras ella pasaba: brillar en una tarima cual basurera (¿sabes Jugar Sucio?). La harina y el huevo del último día, los llantos y los speechs preparados y aquellos que no tanto. "Sigan sus sueños, nunca pierdan la fe." Un año que paso como cohete, como jeans estirados entre pastos jamás cuidados.
Y ahora un verano, un verano que empezaba en diciembre, en respirar ahora cada último momento de toda una infancia y adolescencia comprimidos en doce años en una institución. Ser egresada. Irse y decir me voy, ("que lástima pero adiós"). Ella no quiere llorar.
Aunque estando con él todo eso parece irse bienbien lejos, y quizá esa sea una de las muchas razones por las cuales no quiere (para nada) dejarte ir.

Miel vuelve a contar cositas (y a festejar su primer año, soon soon), mientras espera silenciosamente a que alguien la lleve a ver a Harry Potter.